Cronicas

ANDRES SALCEDO LA RADIO QUE HICE Y ESCUCHE

Por/ Celso Guerra Gutiérrez

Andrés Salcedo González, extraordinario comunicador social, de los mas representativos de Colombia, nació para la radio, en la cuna de la radio en Colombia, Barranquilla en 1941.

Andrés, creció acariciado por las ventiscas provenientes de bocas de cenizas donde el mar y el río magdalena se unen, allí creció recorriendo las polvorientas calles de la arenosa, escuchando desde niño la radio que lo enamoró y le señaló el camino que lo llevaría al éxito por la ruta de los confines de la tierra, al desplegar su talento por ese mundo soñado, el cual se imaginó escuchando la radio de su niñez.

Andrés inicio su periplo por el mundo por Valledupar, en Radio Guatapurí, después de ser despedido y prohibida la entrada a la emisora La Voz de la Patria de Barranquilla, por su tragicómico y cascarrabias propietario.
A Barranquilla se fue, 1963, Manuel Pineda Bastidas, en búsqueda de un locutor que le dirigiera su flamante emisora que estaba en periodo de prueba, primero contactó, al narrador y comentarista de futbol Efraín Peñate Rodríguez quien era muy escuchado en toda la region, a través de la “potentísima y Modernísima” Radio Libertad, a Peñate no le sedujo la idea, recomendó a Roger Araujo Gámez, quien se convertiría en uno de los mejores narradores de futbol del país, con muchos mundiales, Roger desecho la propuesta al no tener Valledupar equipo profesional de Futbol, se fue a Pereira.

Araujo Gámez le sugirió a Pineda, su amigo Andrés Salcedo González, quien ya tenía el bicho de nómada.
Andrés acepto la propuesta de Pineda Bastidas, llego Valledupar, para esa época tendría 20 mil habitantes.
Radio Guatapurí comenzó a irradiar sus ondas hertzianas al aire en su primera sede, donde funciona la bomba de Gasolina, frente a las actuales instalaciones.

Salcedo estructuró la programación acorde con nuestra idiosincrasia, le dió a la emisora sentido de pertenencia con la región, la proyectó al futuro.
Organizó el Noticiero, programación musical con variados géneros, programas de peticiones musicales a través de cartas.

Andrés sacó los micrófonos de la cabina a la puerta de emisora, allí en la calle hizo su primeras presentaciones Gustavo Gutiérrez,”Colacho”, “El trio Malanga”, “Los Cesares”, “Los Inseparables”, era la época en que imperaba el bolero, la guaracha, la cumbia, las orquestas y bandas de Valledupar, poblaciones vecinas, las sábanas y Venezuela, imponían el ritmo en la región, el vallenato aun no brillaba.

Desde los inicios Radio Guatapurí fue vanguardista de la radio vallenata de la mano de Andrés salcedo.

Por primera vez transmitió a control remoto eventos deportivos, beisbol y futbol, lo hizo desde la escuela industrial, situada donde funciona hoy la escuela de bellas artes, de esa manera se atraía la atención a la incipiente radio estación.

Ante este éxito abrió espacios de cantantes aficionados, “Estrellas y Estrellados de la canción”, “El Porrazo” e “informando El carnaval”, “ El Mundo Infantil”, convirtiéndola en vocera y símbolo, maestra y rectora de la radiodifusión de la comarca, fue definida así por “La Cacica” Consuelo Araujo Noguera, posterior propietaria.

Salcedo, convirtió a Radio Guatapurí en cantera de locutores y operadores de sonido de la región, acompañado de locutores de otras regiones de la costa que lo acompañaron en esta gesta, su paisano carismático Alberto Luis Colina Vallejo, el Banqueño ex cantante de boleros en barcos del rio Magdalena Electo Gil Bustamante, Alfonso Ávila Román, “Bruno Farrel”, Alejandro Viñas, el lector de noticias Luis Flores, el versátil samario Álvaro Castellano Pinzón, los periodistas, el Manizaleño Carlos Alberto Atehortúa, y el paisa malhumorado, Oscar Macias Álvarez.

Andrés Salcedo siempre tuvo la inquietud, que los controles de sonido y locutores ejercían una actividad pública, por lo tanto, deberían tener un nombre llamativo, como los artistas y así los identificaba al aire.

Desde Barranquilla trajo un control de sonido para formar a los de aquí, Alberto Román Moran, al que Salcedo González bautizó “Tico Moran Romay” y a los nativos de la provincia, Luis Toloza, lo llamó “Billy Francis Toloza”, Alfonso Castro Soto, era “Jhonatan Morris” y Jaime Perez Parodi, fue llamado “Jimmy Perez del Mónaco”, Regulo Pineda Dávila fue llamado “La serpiente Emplumada”, por su habilidad con las damas y el negocio.

Al cabo de un año Salcedo decidió que su labor en radio Guatapurí estaba concluida, lió sus bártulos hacia Venezuela, donde no se cumplieron sus expectativas de radio, regreso a su país, a Medellín, Trabajó en radio Nutibara, luego fue a Bogotá, estando allí viviendo de la bohemia, lleno de nostalgia por Valledupar, donde había dejado un amor furtivo, decidió regresar a la capital mundial del vallenato, pero ya estando embarcado en el bus que lo traería de regreso, meditó que no era una buena decisión y se bajó del bus y trataría adaptarse a la capital.
Allí en la capital, le llego musa para hacerle la canción a Valledupar, la ciudad de sus amores, “Valledupar edénico lugar a la que volvería a cortar su rosa”, la que nunca olvidó, se la grabo Lucho Bermúdez en Buenos Aires, con el canto de Bobby y Ruiz y Matilde Diaz, en el álbum “Las Cosas de Lucho”, después la grabaron Los Hermanos Martelo, canto de Juan Piña, Hermanos Martelo Jr, Super Combo Los Tropicales de Venezuela, canto de Doris Salas, la orquesta de Argenis Carruyo, Poncho Zuleta, y otras versiones más.
Ya con la decisión tomada de quedarse en Bogotá , fue en busca de trabajo, y lo encontró en Radio Continental, emisora matriz del circuito radial “Todelar”, con más de 40 emisoras afiliadas en todo país, fue lector del noticiero a nivel nacional, narrador y escritor de la radio novelas que se transmitían en esa época, de Arandu, Kaliman, Martin Valiente, La ley contra el Hampa, además fue voz comercial en esa cadena radial de la cual hizo parte radio Guatapurí, del narrador deportivo costarricense, Carlos Arturo Rueda, de quien aprendió los secretos de la narración deportiva.
En Bogotá tuvo relación de pareja con una dama que lo convenció irse a probar suerte a España, aceptó y partieron rumbo a la península ibérica en barco vía Cartagena.
Pronto la díscola dama se enroló en amoríos con otra persona, dejando a Andrés, triste y melancólico, sin apoyo económico en tan lejanas tierras, una dura jornada le tocó vivir, dormir en parques, pasar frio, hambre, situación que se conoció en Valledupar y se le recogió un dinero que le fue enviado a Madrid.
Bajo esa situación calamitosa hacia esfuerzos para salir de ella, en las emisoras de Madrid le daban esporádicas oportunidades, para escribir algunos libretos o hacer traducciones para variados programas, estando en esos avatares se presentó a un concurso literario de crónicas, lo gano, a partir de ese momento fue contratado por radio Madrid, desde donde desplego todo su talento que tuvo eco por toda Europa y el mundo.
Vivió 22 años en Alemania, 1970, 1992, desde donde transmitió los partidos de Bundesliga, globalizo el futbol de ese país, que poca trascendencia tenia, la picardía que tuvo en radio Guatapurí en ponerle sobrenombre a sus compañeros de trabajo, la aplico en sus narraciones deportivas desde Alemania, cuando a cada jugador le tenía un mote, producto de su conocimiento del idioma, pasión por el futbol y amor por la lectura, cada apodo concordaba con algún parecido con alguien, o algo.
Su destreza como animador la reflejo e el programa de entretenimiento Teletmach.
Andrés Salcedo, tuvo la oportunidad de transmitir 10 mundiales de futbol, para diferentes canales de diferentes paises del mundo, también estuvo varias olimpiadas desde la sangrienta toma de la villa olímpica de Múnich, por terroristas palestinos , a los cuales tuvo la oportunidad de conocer muy de cerca en un bar latino, de la capital alemana, a donde iban a escuchar salsa y tomar cervezas, los identifico después de ser abatidos por la policía, concluyo que eran los mismo 5 que se sentaban en la mesa de al lado a ellos a escuchar salsa.
En 2010 Salcedo mando un mensaje de audio diciendo, ” en 1963 llegue al sitio indicado para lograr mis objetivos periodísticos y literarios, Radio Guatapurí, fue mi catapulta , fue mi escuela, fue mi familia, gracias a mi paso por esa entrañable emisora llegue un poquito mas lejos de lo que yo me proponía, quiero abrazar a radio Guatapurí y todo su personal y Valledupar en general por darme tanto”.

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