
Con la captura y procesamiento, a uno de los implicados en el asesinato del ex registrador del Estado Civil de la Jagua de Ibirico, Cesar, Andrés Padilla Daza, se empezaron a esclarecer móviles y responsabilidades en el sonado caso.
La policía capturó y puso a disposición de la justicia, a Manuel David Castro Páez, quien fue localizado en la ciudad de Bogotá, donde se había camuflado como vendedor de verduras, indica un informe oficial.
Padilla Daza, apareció muerto con signos de violencia en el barrio Garupal de Valledupar, el 1 de enero de 2018, en una residencia adonde había llegado a mostrarla a dos personas, con fines de arrendamiento.
La información en poder de las autoridades indican que las personas que fingieron el alquiler de la casa, le tendieron una trampa para atracarlo, quitarles las tarjetas bancarias con la claves, para luego darle muerte a golpes.
Castro Páez quien se allanó a los cargos durante la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos realizada en el Juzgado Segundo Penal de Control de Garantías en Valledupar, fue cobijado con medida de aseguramiento en centro carcelario.
La cámara de seguridad instalada en uno de los bancos adonde los delincuentes llegaron a retirar dinero, registra los rostros de los responsables cuando llegaron a hacer los retiros de la plata.
La Fiscalía determinó en la investigación que el móvil del crimen fue el hurto, con base en estos registro de videos en un cajero automático en el centro de Valledupar de uno de los implicados sacando dinero de la cuenta personal del Registrador ese primero de enero, cuando fue asesinado.
El relato de la Fiscalía señala que Geovanny Andrés Padilla Daza, salió en la camioneta de su propiedad a las 2:30 de la tarde de la casa de su mamá en el barrio Villa del Rosario ese 1 de enero, tras una invitación almorzar. El joven de 33 años llegó hasta el barrio Arizona donde recogió a dos hombres y con ellos llegó al barrio Garupal, a una vivienda desocupada que tenía en arriendo.
“Geovanny Andrés Padilla Daza abre con sus llaves la casa e ingresa con los dos hombres, tiempo después uno de ellos sale de la vivienda con las llaves de la casa y la camioneta y se va en ella, luego va a un cajero en el centro de la ciudad y realiza dos transacciones de $600.00 cada una y regresa de nuevo a Garupal. Luego salen los dos hombres solos se van en la camioneta y la dejan abandonada en un lote por el sector de Arizona, donde los vecinos dieron aviso a la Policía”, dice apartes de la audiencia.
El cuerpo de Giovany Andrés Padilla Daza fue encontrado amordazado y con aparente signos de tortura al interior de esa vivienda el dos de enero al medio día. Su familia lo había reportado como desaparecido desde las 4:00 de la tarde del lunes primero de enero en Valledupar, cuando salió a cumplir una cita y por medio del GPS, ubicaron la camioneta.



